
Ensalada de Lechuga Iceberg
Sobre esta receta
Una ensalada de lechuga iceberg crujiente y refrescante que es tan satisfactoria como simple. Cuñas crujientes de lechuga iceberg se cargan con aderezos coloridos — tomates cherry, pepino, cebolla roja y queso feta desmenuzado — luego se rocía con un aderezo fresco de limón y hierbas. Este es el tipo de ensalada que realmente se come: contundente, fría y llena de texturas en cada bocado. Perfecta como acompañamiento o almuerzo ligero.
Instrucciones
- 1
En un bol para mezclar pequeño, bate juntos el aceite de oliva virgen extra, el jugo de limón, el vinagre de vino tinto, el ajo picado, la mostaza Dijon, la sal marina y la pimienta negra hasta que esté completamente emulsionado. Prueba y ajusta el sazón — añade más jugo de limón para mayor brillo o una pizca más de sal marina si es necesario. Reserva.
- 2
Retira las hojas exteriores de la cabeza de lechuga iceberg y enjuaga bajo agua fría. Seca bien con papel de cocina — esto es clave para mantener la ensalada crujiente. Corta la cabeza en 8 cuñas o pícala aproximadamente en trozos grandes del tamaño de un bocado y acomoda en una bandeja de servir grande o en un recipiente ancho.
- 3
Distribuye los tomates cherry partidos, las medias lunas de pepino inglés y la cebolla roja cortada en rodajas finas de manera uniforme sobre la lechuga. Espolvorea el queso feta desmenuzado y el perejil de hoja plana picado en la parte superior. Si la usas, añade las semillas de girasol tostadas para más crujencia.
- 4
Rocía el aderezo de limón y hierbas generosamente sobre la ensalada justo antes de servir. Mezcla suavemente si sirves al estilo familiar, o deja las cuñas intactas y rocía para una presentación más elegante. Sirve inmediatamente mientras la lechuga esté fría y crujiente.






















