
Ensalada de Remolacha y Queso de Cabra
Sobre esta receta
Una ensalada vibrante y satisfactoria construida sobre remolachas tiernas asadas, queso de cabra cremoso desmenuzado, nueces caramelizadas y rúcula picante, todo unido por un brillante vinagre balsámico. Funciona hermosamente como entrada o almuerzo ligero, y los componentes se pueden preparar con anticipación para que el montaje sea cuestión de minutos.
Instrucciones
- 1
Precalienta tu horno a ![400°F]. Rocía las remolachas frotadas con 1 cucharada de aceite de oliva y envuelve cada una individualmente en papel de aluminio. Colócalas en una bandeja de horno y asa durante 40–50 minutos, hasta que un cuchillo se deslice fácilmente. Desenvuelve y deja enfriar durante 10 minutos, luego frota la piel con una toalla de papel. Corta en cuñas o cubos de ½ pulgada.
- 2
En un pequeño tazón de mezcla, bate juntos el vinagre balsámico, la mostaza Dijon, la miel, y el ajo picado. Vierte lentamente 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra mientras bates constantemente hasta que el aderezo esté emulsionado. Sazona con sal y pimienta negra al gusto.
- 3
Mientras las remolachas se asan, extiende las nueces en una sola capa en una esquina seca de la bandeja de horno (o una pequeña bandeja de horno separada) y tuesta en el horno durante 5–7 minutos, hasta que aromáticas y ligeramente doradas. Vigila de cerca — se queman rápidamente después de tostarse. Deja enfriar.
- 4
Añade la rúcula a un gran tazón de mezcla para ensalada y rocía con aproximadamente dos tercios del aderezo. Mezcla suavemente para cubrir. Arregla los pedazos de remolacha asada sobre los verdes, luego esparce el queso de cabra desmenuzado, las nueces tostadas, y la cebolla roja cortada en la parte superior. Rocía el aderezo restante sobre todo y sirve inmediatamente.


















