
Bombas de Grasa de Cheesecake Keto
Sobre esta receta
Cremosas, indulgentes y totalmente sin culpa — estas bombas de grasa de cheesecake keto son el tratamiento bajo en carbohidratos perfecto para satisfacer tu antojo de dulce. Hechas con solo un puñado de ingredientes simples, se juntan en minutos y se congelan hermosamente para un refrigerio o postre keto bajo demanda.
Instrucciones
- 1
En un Tazón para Mezclar pequeño, mezcla la Harina de Almendra, Mantequilla derretida, 1 cucharada de Eritritol en Polvo, y Canela (si se usa) hasta que la mezcla se parezca a arena mojada. Forra un Molde para Magdalenas mini de 12 tazas con moldes de cupcakes. Divide la mezcla de corteza uniformemente entre los vasos (aproximadamente 1 cucharadita cada una) y presiona firmemente en el fondo con tu dedo o el dorso de una Cuchara de Madera.
- 2
En un Tazón para Mezclar mediano, bate el Queso Crema suavizado con un Batidor de Mano a ^[velocidad media] hasta que esté completamente suave, aproximadamente 1–2 minutos. Añade los 3 cucharadas de Eritritol en Polvo, Extracto de Vainilla, Jugo de Limón, y Crema Agria. Bate nuevamente hasta que esté ligero y esponjoso, raspando los lados según sea necesario.
- 3
Vierte o coloca el relleno de cheesecake uniformemente sobre cada base de corteza, llenando los moldes casi hasta la parte superior. Alisa los tops con el dorso de una Cuchara de Madera. Transfiere el Molde para Magdalenas a la Bolsa Ziploc y refrigera durante al menos 1 hora, o hasta que las bombas de grasa estén firmes y fijas.
- 4
Retira las bombas de grasa del congelador y déjalas reposar a temperatura ambiente durante 5–10 minutos antes de servir. Cubre cada una con una lámina fina de Fresas frescas si lo deseas. Guarda los sobrantes en un Contenedor Hermético en el congelador hasta 2 meses, o en la nevera hasta 5 días.












