
Pechugas de Pollo Horneadas
Sobre esta receta
Pechugas de pollo crujientes por fuera y jugosas por dentro que toda la familia adorará. Cubiertas con pan rallado sazonado y queso Parmesano, estas pechugas horneadas evitan la fritura pero ofrecen todo el crujiente. Perfectas para cenas entre semana, loncheras o para sumergir en tu salsa favorita.
Instrucciones
- 1
Precalienta tu Horno a ![425°F]. Cubre una Bandeja de Horneado con una rejilla de alambre y cúbrela ligeramente con Spray para Cocinar o úntala con Aceite de Oliva. Usar una rejilla de alambre permite que el aire caliente circule bajo las pechugas para obtener una corteza crujiente por todos lados.
- 2
Prepara una estación de empanizado de dos recipientes. En el primer recipiente, bate los Huevos con la Mostaza Dijon (si la usas). En el segundo recipiente, combina el Pan Rallado Panko, Queso Parmesano, Ajo en Polvo, Cebolla en Polvo, Pimentón, Sal Kosher y Pimienta Negra. Revuelve hasta que esté bien mezclado.
- 3
Seca las Pechugas de Pollo con Papel Absorbente. Trabajando una a la vez, sumerge cada pechuga en la mezcla de huevo, dejando que escurra el exceso, luego presiona firmemente en la mezcla de pan rallado por todos lados para cubrirlas bien. Colócalas en la rejilla preparada.
- 4
Rocía ligeramente las pechugas cubiertas con Aceite de Oliva o Spray para Cocinar — esto es fundamental para lograr una corteza dorada y crujiente sin freír. Hornea durante 18–22 minutos, dándolas la vuelta a mitad del tiempo, hasta que la cobertura esté dorada oscura y la temperatura interna del pollo alcance %[165°F].
- 5
Saca del Horno y deja reposar durante 2–3 minutos antes de servir. Sirve con mostaza de miel, aderezo ranch, ketchup o tu salsa favorita para sumergir.

















